Descripción
El filtro metálico para conductos es un accesorio diseñado para mejorar la calidad del aire en instalaciones de ventilación y climatización. Su función es retener polvo, fibras y pequeñas impurezas antes de que entren en las estancias, evitando que estos contaminantes circulen por la vivienda o el local. Puede instalarse intercalado entre tramos de conducto o colocado directamente en la entrada o salida de un ventilador, ofreciendo una protección eficaz en ambos sentidos del flujo de aire.
La pieza es registrable, lo que permite acceder fácilmente al interior para realizar tareas de limpieza y mantenimiento. Esta característica garantiza un rendimiento constante del sistema y prolonga la vida útil del ventilador y del resto de componentes de la instalación.
Está disponible en diámetros de 125 mm y 150 mm, adaptándose a los tamaños de conducto más habituales. Su longitud de 200 mm proporciona una superficie de filtrado adecuada sin comprometer el caudal de aire. Fabricado íntegramente en metal, ofrece una excelente resistencia mecánica y durabilidad, incluso en sistemas de uso continuado.
En conjunto, el filtro metálico es una solución práctica, robusta y eficaz para mejorar la calidad del aire y proteger instalaciones de ventilación en viviendas, comercios y espacios industriales.







